Piscinas Institucionales
Los antiguos griegos disfrutaban de los baños públicos tanto por razones sociales como higiénicas. Los romanos utilizaron las piscinas como parte de un concepto integral que les permitía socializar, relajarse y procurar terapias benéficas para la salud.
Con el tiempo estos espacios se abrieron a jardínes, haciendo que se convirtieran en centros sociales; que luego comenzarón a ser construidos en las casas particulares. En la era del cristianismo se redujo el uso de las albercas públicas por ser consideradas fuentes del pecado, y fue hasta la época victoriana cuando volvieron a surgir en Inglaterra. Sin embargo la alberca como parte integral de una casa se popularizó en el siglo XIX, erigiendose como signo de opulencia social.